Personal

Contamos con una plantilla media de 170 empleados para el desarrollar las labores propias de a las que nuestra corporación se dedica.

La continua búsqueda por la satisfacción de nuestros clientes nos ha llevado a desarrollar un perfecto sistema de gestión en los que la calidad,
el respeto al medio ambiente, la prevención de riesgos laborales y la formación de nuestros trabajadores se han incorporado a la cultura de la empresa. LIMPIEZAS OCAÑA propone como objetivo general la mejora de las condiciones y ambientes de trabajo, contribuyendo al bienestar laboral de la empresa.

FORMACIÓN:
Nuestro
personal, especializado y altamente cualificado en cada uno de los distintos servicios que prestamos a nuestros clientes, participa en los planes de formación continua adaptándose a las últimas novedades que demanda el mercado. La formación de nuestros empleados es un valor importante para nosotros que cuidamos todos los detalles.

PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES: Nuestra compañía propone como objetivo general la mejora de las condiciones y ambientes de trabajo contribuyendo al bienestar laboral, coordinando las políticas de prevención más adecuadas para cada centro y teniendo muy en cuenta el factor humano y técnico. Todo ello es posible gracias al diseño, aplicación y coordinación de los planes y programas de actuación preventiva, a la continua evaluación de los factores de riesgo y a la vigilancia y control de la eficacia de las medidas adoptadas.


Garantía de Calidad

LIMPIEZAS OCAÑA, S.L. ostenta la certificación ISO 9001, ISO 14001, teniendo así un plan homologado de organización y gestión de nuestra compañía.

     

Es cierto que la mayor garantía de calidad de nuestra empresa es el gran compromiso adquirido con nuestros clientes y el conocimiento de tener en nuestras manos la higiene y presentación de las empresas que mantenemos ante sus clientes.

Las directrices básicas de la política de calidad, que deben presidir nuestra actuación, se resumen en los principios que se enuncian a continuación:

  • Los clientes son la razón de nuestro trabajo. Debemos conocer, para satisfacerlas, sus necesidades reales y expectativas.

  • Para conocer es necesario medir.

  • El Trabajo bien hecho, a la primera, debe ser el objetivo de actitud permanente. Un trabajo bien hecho es el que satisface las expectativas de su cliente.

  • La prevención de errores tendrá prioridad frente al esfuerzo por controlarlos.

  • Para conseguir los máximos niveles de claridad, es imprescindible una actitud de colaboración, de trabajo en equipo. Una actitud individualista, ajena a las necesidades de los demás, no tiene cabida en este sistema de empresa.

  • Mejorar la calidad es responsabilidad de todos no descansemos en otros para que nos controlen o hagan de filtro al trabajo mal hecho. Deberá prestarse una gran atención a la capacitación y formación como herramienta necesaria para el trabajo. Deberá ser permanente, planificada y orientada a la satisfacción del cliente.

  • La comunicación es tarea de todos. Es imprescindible una comunicación adecuada para avanzar en la mejora de la calidad.

  • La mejora de la calidad es un proceso continuo. Hay que adquirir el hábito de mejorar permanente, creando una elevada conciencia de calidad.